La tarde del sábado parecía una más en el sector Palavé, en Manoguayabo, Santo Domingo Oeste. Sin embargo, lo que comenzó como una lluvia pasajera terminó en tragedia, dejando luto en tres familias que hoy intentan asimilar lo impensable: la pérdida de sus hijos. La comunidad entera, en silencio, acompaña su dolor.
En medio del aguacero, tres niños salieron a jugar al play del barrio, como solían hacerlo cada vez que llovía. Era parte de la rutina, una tradición inocente. No sabían que esa costumbre se convertiría en su última.
Un relámpago cayó repentinamente sobre el terreno. Allí se encontraban Yelian de los Santos, de 13 años, y otros dos niños del vecindario.






