Las personas no fumadoras, pero que están expuestas al humo del tabaco, suman en el mundo 2,710 millones, incluidos 767 millones de menores de 15 años, lo que contribuyó a 1.66 millones de muertes, según estimaciones basadas en datos de 2023 que publica The Lancet Public Health.
Ese humo de segunda mano contribuyó además a la pérdida de 44.8 millones de años de vida saludables (AVAD), con lo que continúa como un factor clave en la discapacidad y la mortalidad prematura, de acuerdo con un nuevo estudio del Global Burden of Disease (Carga mundial de morbilidad, GBD).
Los investigadores estimaron la exposición a este tipo de humo y su impacto en la salud en 204 países y territorios, desde 1990 hasta 2023.






