La extensa costa de la región sur, específicamente en Pedernales, se mantiene como un punto estratégico para las redes de narcotráfico ante su cercanía con Sudamérica. Su geografía única, con rutas marítimas ideales para embarcaciones de rápido movimiento, son utilizadas por los traficantes quienes aprovechan las condiciones naturales de la zona, para el tráfico de sustancias ilegales.
En los últimos años, el decomiso de drogas en estas localidades ha aumentado de manera exponencial. Informes de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) revelan que, desde enero del 2025 hasta ayer, las incautaciones en Pedernales superan las tres toneladas, siendo el 85 % cocaína procedente de Colombia y Venezuela, mientras que el 15 % corresponde a marihuana, traficada desde Jamaica a través de Haití.
Las redes criminales han perfeccionado sus estrategias, infiltrándose como pescadores y estableciendo contactos locales que facilitan la logística de los desembarcos. Utilizan lanchas y botes pequeños para maniobrar con facilidad entre los arrecifes y manglares, operando con sigilo en un entorno que les brinda múltiples rutas de escape.






