Contrario a lo que consideran muchas personas, la vacunación contra las enfermedades inmunoprevenibles no siempre garantiza inmunidad permanente.
Así lo advirtió el presidente de la Sociedad Latinoamericana de Vacunología (SLV), José Brea del Castillo, quien explicó que, aunque algunas vacunas, como las del sarampión, rubéola, paperas y varicela, pueden ofrecer una protección cercana al 97-98 % con dos dosis, muchas otras requieren refuerzos periódicos para mantener su efectividad.
Tal es el caso de los antígenos para contrarrestar enfermedades bacterianas como la tosferina, la difteria o el neumococo, los cuales requieren dosis adicionales para que las personas puedan conservar la inmunidad con el paso del tiempo.
Asimismo, el doctor indicó que los cambios constantes en los serotipos de virus como la influenza y el COVID-19 demandan una actualización periódica de la vacunación.






