Recién la pasada desgracia que cobraron más de veinticuatro vidas y en un ambiente inseguro, muchas personas arriesgaron sus vidas e iniciaron sin un protocolo de salvamento a rescatar personas afectadas, otras pertenecientes a todas las instituciones gubernamentales, socorristas, policiales, militares y sobre todo, aquellos voluntarios que sin tener compromisos u obligaciones trabajaron varios días en la búsqueda de vivos y cadaveres, se mantuvieron hasta el último momento, son nuestros héroes.
Una vez más demostrando que la solidaridad, hermandad y disposición del dominicano, desprende ideales escleciasticos, religiosos, posición social y político, así somos los dominicanos, demostración de grandeza y humildad.
Algo importante y que no debemos dejar pasar por alto, cientos de voluntarios que asistieron a los puestos de socorros asignados para la donación de sangres para los necesitados, no sólo dieron amor, sino también sangres.
Cuánto me gustaría que el señor presidente Luís Abinader Corona, realice una formación, no solo de los miembros de todas las instituciones involucradas, sino también de todos aquellos civiles y sin compromisos que asistieron en el rescate de esa desgracia, en su presencia y en nombre del pueblo dominicano, solo les exprese una sola palabra. GRACIAS.






