A su juicio, lo ocurrido constituye una grave señal de alerta para el Gobierno dominicano, al tratarse de una falla que dejó sin energía eléctrica, y sin respaldo de planta de emergencia, a una de las principales terminales aéreas del país por más de seis horas.
«Nos encontramos ante situaciones de seguridad nacional, y de responsabilidad ante otros Estados y organismos internacionales», advirtió el dirigente político.
García también subrayó el impacto directo que este tipo de fallas genera en la experiencia de miles de usuarios del sistema aeroportuario.
Señaló que viajeros nacionales, turistas y visitantes internacionales se vieron afectados por la interrupción de los servicios, con consecuencias que pudieron alterar itinerarios críticos hacia distintos destinos alrededor del mundo.
Ante la magnitud del suceso, el exministro de Turismo llamó al gobierno a revisar con urgencia sus planes de contingencia, los protocolos operacionales en infraestructura crítica, y a ofrecer al país un informe detallado de lo ocurrido.
Enfatizó que se trata también de proteger la imagen internacional de la nación. “Cuidemos la Marca País: República Dominicana”, concluyó.






