La Biblioteca Pedro Mir de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), considerada en su fase inaugural como una de las más modernas y tecnológicas del país, enfrenta hoy un marcado deterioro que limita su funcionamiento como espacio de investigación y estudio.
Computadoras desconectadas, falta de internet y señales de visible humedad son algunos de los puntos que resaltan apenas entrar a las áreas de consulta.
Aunque los equipos están en los mostradores, una cinta amarilla con la leyenda "precaución" restringe el acceso a las computadoras, escenario que se repite en los niveles dos, tres y cuatro del edificio. Solo del lado derecho del piso dos, se observan dos PC donde se puede buscar en el catálogo del Sistema de Información y Bibliotecas (SIBI).






