El prelado católico demandó una investigación y el sometimiento judicial para los responsables de los daños provocados por desconocidos que utilizaron mandarrias y martillos para destruir las catorce estelas que componen la Vía Sacra.
Se trata de un boulevar de peregrinación en el que se invirtieron 115 millones de pesos a través del ministerio de Turismo.






