Fernandes, quien fue miembro de la Secretaría General de la Presidencia en el Gobierno de Bolsonaro (2019-2022), confesó estar detrás de llamado plan «Puñal Verde y Amarillo» al ser interrogado el jueves en la Corte Suprema, donde avanza el juicio por la intentona golpista.
La acusación contra el exmandatario está en una fase más avanzada y se espera que el juicio oral se celebre entre septiembre y octubre.
En el caso de Fernandes, el general de la reserva reconoció que imprimió el documento con el plan para asesinar a Lula, el cual rebajó a «un pensamiento digitalizado» y apenas un «estudio de situación».
Según las autoridades brasileñas, ese plan también incluía secuestrar o matar al hoy vicepresidente, Geraldo Alckmin, y al juez del Supremo Alexandre de Moraes, instructor de las causas contra Bolsonaro en el alto tribunal.






