NUEVA YORK.- Jugar en la tercera base exige una gran condición física, reflejos, agilidad, buen brazo y por eso se le tiene como una de las posiciones más difíciles de jugar en el béisbol. En un principio la prioridad era la habilidad defensiva, pero con el paso de los años a los antesalistas de MLB también se les exige que sean bateadores que hacen diferencia en el plato.
Por eso es que cuando se elabora una selección de los mejores exponentes de la tercera almohadilla, vemos nombres de jugadores que fueron solventes y elegantes en la defensa y también grandes productores en la ofensiva.
Debates siempre habrá, pero suele existir consenso en quién ocupa el número 1 del ranking, por más que hubo grandes antesalistas en todas las épocas de las Grandes Ligas. Y hay uno, Alex Rodríguez, que si no aparece en el top 10 es porque pasó la mitad de su carrera como campocorto.






