Distrito Nacional – El abogado Ángel Lockward sorprendió este lunes al declarar en el juicio del caso Calamar que nunca conoció ni a Gonzalo Castillo, ni a José Ramón Peralta, ni a Donald Guerrero, asegurando que tampoco les entregó dinero alguno y que su única colaboración política fue con la campaña del presidente Luis Abinader.
Tras sus afirmaciones, el querellante Pablo Castillo desistió de su acusación contra Lockward y contra el exministro de Hacienda, Donald Guerrero.
De igual manera, otros abogados de los querellantes analizaron las pretensiones del Ministerio Público respecto a los terrenos expropiados en la zona del Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA) y concluyeron que los pagos se realizaron conforme a derecho, sin desfalco alguno.
El jurista Moisés Sánchez fue más lejos y acusó al empresario Fernando Crisóstomo de ser “el gran beneficiado con un criterio de oportunidad”, calificándolo como “el villano favorito del Ministerio Público”.
Ante estas conclusiones, representantes de las familias propietarias de los terrenos —entre ellos Moisés Sánchez, Patricio Mañón, Julio César Ventura, Navarro Rossis, Guillermo Victoria y Genaro Zapata— retiraron formalmente sus querellas contra Guerrero, alegando que Hacienda cumplió con sentencias firmes y no hubo complicidad con los exfuncionarios señalados.






