El niño de cuatro años que fue alcanzado por una bala dentro de su vivienda, en la comunidad Villa Guerrero, en la provincia El Seibo, permanece estable tras sufrir severas lesiones en el intestino.
El hecho ocurrió alrededor de las 5:00 de la tarde de ayer lunes, cuando el menor se encontraba viendo televisión en el interior de su humilde hogar de madera y zinc. Según relató a Diario Libre su abuela materna, Marcia Mejía, el proyectil le atravesó el cuerpo, causándole graves daños internos.
De acuerdo con su testimonio, la madre del niño había llegado de trabajar y se encontraba cocinando cuando salió brevemente al patio a hablar con su abuela. Minutos después se escucharon varios disparos en la calle, sin que imaginaran que uno de ellos penetraría la vivienda.
Instantes más tarde, el niño comenzó a quejarse de dolor. La bala "entró cerca de la nalga y salió por el otro lado", provocando múltiples perforaciones en el intestino, según Marcia.
"El médico dice que tenía ocho hoyos en el intestino", explicó la abuela, al referirse a la compleja cirugía a la que fue sometido el niño, a quien tuvieron que reducirle el órgano.






