La quinta audiencia del juicio de fondo contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat por el desplome del techo de la discoteca Jet Set se centró este viernes en los testimonios de los exempleados Gregory Adames y Guillermo Castillo, cuyas declaraciones fueron contrastadas por la defensa.
Al hablar sobre sus funciones, Adames explicó que su rutina comenzaba antes que la del resto del personal y podía prolongarse hasta el cierre de la discoteca, como parte de sus responsabilidades en las que figuraba comunicar cualquier eventualidad que pudiera afectar el desarrollo de las actividades.
Durante el interrogatorio del Ministerio Público reiteró que había filtraciones de agua y problemas con los plafones que, según afirmó, fueron comunicados a los propietarios.
También describió los elementos que, según dijo, había sobre el techo de la discoteca. Afirmó que la cantidad de unidades de aire no aumentó durante el tiempo que trabajó allí.
La defensa, representada por el abogado Jorge Luis Polanco y Miguel Valerio, cuestionó a Adames sobre sus señalamientos relacionados con los plafones y las condiciones del techo, contrastando su relato con declaraciones previas y buscando precisar qué situaciones había observado directamente, así como el alcance de los trabajos y modificaciones realizados en esa estructura.






