En una frontera donde el intercambio comercial mantiene unidas las necesidades de dominicanos y haitianos, una delegación del Parlamento Europeo conoció de cerca la realidad de ambos pueblos y sostuvo que la crisis de Haití requiere una respuesta internacional, más allá de los esfuerzos de República Dominicana.
La visita estuvo acompañada por el embajador de la Unión Europea en el país, Raúl Fuentes Milani, quien destacó la vitalidad del comercio fronterizo y el valor de los espacios que permiten a las comunidades de ambos lados desarrollar sus actividades.
El presidente de la delegación parlamentaria afirmó que la situación haitiana no constituye un problema exclusivo de República Dominicana. Señaló que, aunque las soluciones deben construirse en Haití, la comunidad internacional tiene la responsabilidad de contribuir a que su población viva mejor y recupere la normalidad institucional.
"Es responsabilidad también de la comunidad internacional ayudar", expresó durante el encuentro con periodistas.
El representante reconoció los esfuerzos del Gobierno dominicano frente a la situación del vecino país y explicó que el recorrido buscaba escuchar, aprender y comprender sobre el terreno los desafíos que enfrenta la frontera.
El mercado como punto de encuentro
Fuentes Milani explicó que la Unión Europea ha apoyado tanto la estabilización de Haití como el fortalecimiento de servicios relacionados con el intercambio fronterizo.






